Douglas estaba recuperado, listo para vengarse de Cristiano. Le tenía una bronca incomparable. ¿Porqué? Su novia estaba siendo vilmente seducida por sus encantos.
Tocó el timbre.. Douglas tenía una invitación para Aldana. "Quiero verte hoy a las 20.00 en el Salón de Oro, traé un disfraz, te vas a sorprender".
Aldana ya estaba sorprendida. ¿Disfráz? ¿Qué iba a hacer su novio?.
Fueron las 20.00. Todos estaban en el Salón Oro , salvo ella. Él se había disfrazado de príncipe, de Romeo, y todo el resto, se había vestido parecido.
Cuando Aldana llegó, la recibió Danielle y le dijo: "Douglas te está esperando. Está disfrazado de príncipe "
Pero claro, todos estaban disfrazados así. El desafío era encontrarlo. ¿Cómo? Debía mirarlo profundamente a los ojos, y darse cuenta quién era su bonito, su novio, su amor. Aldana se sintió nerviosa. ¿Qué pasaba si no conseguía encontrar a Douglas? ¿Toda la relación se iría al demonio?. Las manos le sudaban, pero ella tenía siempre un esplendor que era increíble. Decidió ir al frente, tarareando una canción que había escrito un día, junto con Tom. "But we're the lovers, if you don't believe me, just look into me eyes, because the heart never lies". Miró caballero por caballero los ojos, y su expresión. Fue descartando uno por uno, el que no era. Se quedó entre dos. Los miró a los ojos profundamente. No estaba segura. Los nervios se le pusieron de punta. No podía más. Los analizó, miró sus ojos, sus sentimientos. Tuvo la decisión. "Todos los sapos quieren ser mi príncipe una noche, y por eso es que se han vestido así. Pero el verdadero príncipe, no se encuentra en éste lugar. Y les voy a dar las razones: mi príncipe tiene ojos sensibles y tiernos. Mi príncipe, habla con sus rasgos. Mi príncipe usa el perfume de su propia piel, tiene perfume propio. Mi príncipe no necesita elíxires ni cremas anti-age para verse más bonito. Mi príncipe, no se encuentra aquí. ¿Dónde está mi principe?" y se dió vuelta.
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