Danny: Dougie, no te olvides que tenés que llevar el bajo. Hoy es la presentación de nuestra banda.
Pero Dougie lo había olvidado. Él era una de las personas más distraídas, y eso no era nada por lo que debía estar orgulloso. Le rogó a su madre que volvieran a casa para buscar el bajo, pero ella se negó. Dijo que ya era demasiado tarde, que tocara con lo que había, o no tocara.
A Dougie esa respuesta no lo convenció, se bajó del auto, y caminó las veinte cuadras que quedaban hasta el salón, debajo de la lluvia, y del frío.
Iba cantando tranquilo, cuando chocó con ella. Le pareció la mujer más bonita que había visto. Cuando pudo mirarla a los ojos profundamente, se dio cuenta de que estaba llorando. A Dougie, la madre le había enseñado que cuando una mujer llora, todas las flores se marchitan, y él no quería eso. Entonces preguntó:
D: ¿qué te pasa?
Aldana: nada, es que hoy es mi fiesta de graduación, y mi novio me dejó plantada. Pero ya me estoy yendo. Lamento haberte hecho perder tiempo.
Dougie nunca había visto a esa chica en el colegio. O al menos no le había prestado atención. Pero ella sí. A ella siempre le había gustado, pero como era tímida, nunca había ido a hablarle.
D: espera. Vamos juntos. No puedo ver a una muchacha llorando. Y menos si es tan bonita como tú.
A: gracias, pero no tengo con quién ir al baile. Prefiero volver a mi casa.
D: ¿Cómo que no tienes con quién ir? ¿Y yo qué soy?
A: tu.. ¿tu me estás invitando al baile?
D: claro que sí. No se habla más, vamos.
Y caminaron juntos hasta la puerta del baile, donde estaba esperando Tom, el otro mejor amigo de Dougie..
Continuará..
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