Aquel día se cumplirían los tres meses desde aquel hermoso encuentro antes del baile. Ellos eran verdaderamente felices. Estaban de novios hacía dos meses y medio, y su relación era extremadamente fuerte. Pero llegó el momento en que cada uno debió partir a su Universidad, para cumplir sus tareas como estudiantes, y formarse para un futuro. Arreglaron para encontrarse media hora antes de que el micro de Aldana partiera directo hacia Cambridge, sabiendo que esta separación les iba a costar muchísimo. Dougie la recibió en aquel café, con lágrimas en sus hermosos ojos celestes, y corrió a abrazarla, donde estalló en llanto. "No puedo creer que tengamos que separarnos"-dijo. Pero a ella no se le caía ni una lágrima. ¿Qué pasaba? ¿Acaso no le afectaba separarse de aquella persona que realmente la hacía sentir mujer?. "No quiero que llores, todo está bien"-dijo. Él, que no había visto la expresión fría de su cara, se sorprendió aún más de lo que deben estar ustedes ahora. "¿No te pone triste que nos tengamos que separar, después de haber vivido los mejores dos meses y medio de nuestras vidas"-dijo. "No, no es eso"-dijo Aldana- "es que no nos vamos a separar, porqué voy a Guildhall con vos". Dougie no podía creer lo que sus oídos escuchaban. Habían hablado este tema más de mil veces en sus salidas, y él sabía que su madre nuncá permitiría que Aldana fuera a Guildhall. "Lo sé, es extraño. No sé como, pero mamá me comunicó esta mañana que había decidido, junto a mi padre, que a lo mejor era bueno que vaya a Guildhall, y que, si tanto amor sentía por vos, lo mejor era que estemos juntos". La felicidad invadió el rostro de Dougie, tan evidentemente, que no pudieron evitar llorar. Afuera llovía, y, como anteriormente mencioné, los inviernos en Londres son fríos y parecen ser tristes. Pero ningún tipo de tristeza podía opacar la alegría que sentían. Salieron del café, abajo del paragüas de Dougie, para no mojarse, pero nada les importaba, porque estaban verdaderamente felices. Aldana salpicó a Dougie en un charquito, y así comenzó una interminable guerra de agua que nadie podría parar. Fueron a la terminal, donde partieron juntos hacia Guildhall, en aquellos típicos micros londinenses, rojos de dos pisos, entre la lluvia y los saludos de sus familias. En Guildhall esperarían ansiosamente la llegada de Danny, Tom y Harry, que arribarían allí dos días después.
lunes, 21 de junio de 2010
Capítulo 6: "You can stay under my umbrella"
Las cosas no podían marchar mejor para ambos. Habían terminado el secundario y cada uno sabía perfectamente que quería hacer de su vida. Dougie iba a ir a Guildhall, una de las universidades más famosas de música y arte, donde iba a perfeccionar su don natural para tocar el bajo. Aldana iría a Cambridge, y estudiaría relaciones públicas, aunque también le habria gustando ir a Guildhall, pero su madre no quería que ella estudiara música, aunque su padre, pianista nato, si quería.
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